Es una exposición que trata sobre la mirada de los perros. Pretende captar lo que hay tras la mirada de cada perro. Detrás de esa mirada hay un ser que es algo más que un chucho que se compra, se vende o se abandona a capricho del «consumidor». Los perros son desde hace siglos seres muy especiales para los humanos pero aún así no son tratados como se merecen.
Dicen que los ojos son el espejo del alma. Observando estas miradas,
¿quién se atreve a decir que no tienen alma? Yo percibo más alma que en la mirada de muchos humanos. Y eso precisamente es lo que intenté fotografiar aunque ya sé que es infotografiable.